Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

Estos aspectos mutuos, estas armonías y disonancias constituyen los datos que todo tema natal (cosmograma de las posiciones planetarias en el mismo instante de producirse el nacimiento) muestra cuando se le somete a un análisis detallado. Si los aspectos planetarios se encuentran en completa armonía los unos con los otros y en excelente estado cósmico, la polaridad del signo zodiacal de nacimiento no tendrá más remedio que resultar positiva. Y será así porque cuando entre los planetas existe una relación de esta naturaleza, el hecho contribuye a facilitar las cosas y a no caer en los conflictos, tensiones o virulencias, ni a degenerar en reacciones criminales y patológicas de carácter compensatorio.

El factor criminal en los doce signos del horoscopo 9

El asesinato con armas puntiagudas es típico del signo de Aries,

Todo ello puede resumirse en la siguiente ley: cuando los aspectos establecidos entre los planetas que se hallan bien situados en los signos, en posición de dignidad, son buenos, se produce una mejoría en el comportamiento y la canalización de las vivencias externas. Cuando, por el contrario, las disonancias planetarias (cuadraturas, oposiciones o conjunciones nefastas) son malas, se producen reacciones, minusvalías psíquicas y degeneraciones de igual categoría, lo que conduce a la generación de aberraciones de diversos tipos, de actitudes antisociales y hasta el crimen, hechos que se producirán, se actualizarán, en cuanto el tránsito de un planeta conflictivo sobre el propio conflicto natal cósmico ponga en marcha el aspecto y lo desencadene.

Ahora bien, como «los astros inclinan, pero no obligan; inducen, pero no determinan; impelen, pero no compelen», todavía el libre albedrío, más o menos debilitado por la influencia planetaria, puede en el último instante volver por sus fueros y encaminarse de una forma adecuada: fruto de una excelente educación, la carga genético-hereditaria, el ambiente y las circunstancias pueden ser providenciales. Recordemos al respecto que la tentación no es, en sí misma, motivo suficiente para que recibamos un castigo. Antes hay que caer en ella con un hecho más o menos fatal y de un modo innegable. Y lo mismo debe decirse con respecto a un criminal cualquiera, ya que incluso en el último segundo cabe la posibilidad de que en él se produzca una reacción que lo lleve a resistir y a liberarse del impulso inicial. En definitiva, que, como reza el adagio, «el sabio domina su estrella; el necio es dominado por ella».

El factor criminal en los doce signos del horoscopo 6

La influencia de los astros sobre el ser humano fue objeto de estudio por astrólogos y astrónomos.

Esta doble cualidad de los doce signos zodiacales, esa doble polaridad, proviene esencialmente del desajuste de la hiper o hipo-actualización de las cualidades intrínsecas, de forma que, por ejemplo, una persona desinteresada, altruista y noble que tenga, sin embargo, malos aspectos planetarios, puede caer en el despilfarro, en el caos financiero, en la fanfarronada o, incluso, en el delirio de grandeza. Ello significa que el matiz, el grado de intensidad de todos los valores, y no digamos el hecho de establecerlos con toda precisión, son factores sumamente importantes en el terreno de la astrología. Y es que una cosa es ser un impulsivo y otra muy distinta perder el control de la voluntad. Una cosa es ser sensible y otra ser hipersensible, es distinto ser imaginativo que ser utópico, ser romántico que ser amanerado.

Precisamente en ello reside la causa de que todos los signos sean igualmente buenos e importantes. El factor de morbosidad y alteración depende única y exclusivamente de los otros aspectos planetarios, que serán los responsables de que se incline hacia uno de los extremos de la polaridad positiva o negativa. Es esto lo que nos lleva a decir que el tema natal de una persona es armonioso y presenta excelentes aspectos, en tanto que el de otra parece astrológicamente lo contrario y es indicio, por tanto, de una vida más compleja y variada.

El factor criminal en los doce signos del horoscopo 1

Digamos, finalmente, que los signos son, en cierta forma, estáticos y se caracterizan por polaridades y matizaciones muy dignas de tener en cuenta. Ahora bien, el predominio de una de estas polaridades no será nunca motivado por el propio signo, sino por los aspectos con todos los planetas. Y así por el hecho de que pertenecer a un signo determinado del Zodíaco no significa más que haber nacido bajo la influencia del Sol, no que los restantes planetas carezcan de importancia. Al contrario, la de éstos también son importantes, debido a que tanto uno como otros influyen simultáneamente en aspectos y polaridades de nuestra más íntima caracterología.

Antes de analizar las tendencias patológicas del conjunto de signos zodiacales, tendencias que pueden derivar hacia un tipo característico de crimen, hagamos memoria de la tipología fundamental que rige a cada uno de ellos:

  • ARIES-LEO-SAGITARIO: Trigonocracia del fuego
  • TAURO-VIRGO-CAPRICORNIO: Trigonocracia de tierra.
  • GEMINIS-LIBRA-ACUARIO: Trigonocracia de aire.
  • CANCER-ESCORPION-PISCIS: Trigonocracia de agua.

Los de fuego corresponden a la tipología extrovertida, realizadora, poseedora de fuerza y energía moral, capaz de acción y reacción, pasional, colérica y biliosa.

Los de tierra corresponden a la tipología objetiva, eminentemente práctica y realista, sensorial, de tipo nervioso-motora, se concreta al mundo fenomenológico de los acontecimientos cotidianos.

Los de aire corresponden a la de los intelectuales, cerebrales, creativos, adaptables y sanguíneos.

Los de agua, por último, corresponden a la de los introvertidos, flemáticos, sensitivos, sentimentales, sugestionables, emotivos e inhibidos. Se trata de seres que viven inmersos en sí mismos. Necesariamente, son los más complejos y misteriosos.

Dicho esto, pasemos a especificar el tipo clave, esencial, de crimen que cada nativo puede llegar a cometer según su signo y según las propias y potenciales disposiciones del mismo.

El factor criminal en los doce signos del horoscopo 10

La luna llena influye en la doble personalidad del nativo de Cáncer, como en los casos del hombre-lobo y del doctor Jekyll.

ARIES: Regido por Marte, planeta guerrero, impetuoso e impulsivo que mantiene estrecha relación con algunas profesiones como cirujanos, militares y luchadores, así como en todo tipo de armas. Recordemos que los nativos de Aries son dinámicos, de fácil arranque temperamental, muy seguros de sí mismos, fogosos e ígneos en todo lo que emprenden y determinan. Cabe la posibilidad de que su amor a la justicia, a la equidad, a las grandes empresas y hazañas, a todo lo majestuoso y excitante les haga caer en malos aspectos planetarios y los conduzca al crimen, realizándolo a sabiendas de que actúan por iniciativa propia. Como no consiguen controlar sus impulsos ni moderar su orgullo, la ofuscación que, como consecuencia de ello, experimentan, les lleva a lanzarse contra todo por los motivos más triviales. Se sirven entonces, indistintamente, de armas puntiagudas o de fuego para atacar a sus víctimas. Aunque luego lo lamenten, lo cierto es que casi siempre ceden al arrebato producido en el primer momento.

TAURO: Como su signo es fijo y su planeta Venus, nada tiene de raro que la pasión amorosa, la fidelidad a la persona amada, así como la fijación que caracteriza tales sentimientos, lo conviertan en un Otelo obseso, posesivo y absorbente, y puede ocurrir que semejante laberinto de emociones se resuelva fatalmente con la comisión de un crimen pasional. Esta desorbitada manera de plantearse las relaciones afectivas tiene su más profunda motivación en un acentuado sentido de la propiedad, lo que, por otra parte, resulta perfectamente lógico. Sobre todo si se tiene en cuenta que, como Tauro es precisamente el signo que rige las posesiones materiales y el incesante afán de lucro, al taurónida le será casi imposible establecer una diferencia clara entre aquello que quiere y aquello que posee. Todo debe pertenecerle de una forma exclusiva, porque lo que es suyo no puede ser de nadie más. Lo malo es que, para conservar su posesión, cualquier acción criminal es buena, si bien, aunque resulte triste reseñarlo, existe en él una marcada preferencia por la estrangulación y el envenenamiento.

El factor criminal en los doce signos del horoscopo 3

El nacido bajo el signo de Leo puede ser un infanticida, como el de la famosa pintura de Goya, mientras que el influido por Virgo es frío y cerebral.

GEMINIS: Mercurio, el planeta de la juventud, rige a Géminis y, por tanto, abarca todo lo que se refiere a las bandas y a los delincuentes juveniles. Pero al mismo tiempo influye en las especulaciones, en los negocios y en los «trusts» y esto hace que sus límites se extiendan hacia ladrones y estafadores de cualquier magnitud. En el aspecto puramente psicológico debemos decir que, debido a su superficialidad y a su cerebralismo, a su nerviosismo y a su inquietud, a su inestabilidad y a sus constantes contradicciones, peculiaridades que se dan en él de un modo simultáneo, el nativo de Géminis cometerá su crimen con sorprendente sangre fría. Se trata, casi siempre, pues todo hay que decirlo, de actos ocasionales, no exentos de una buena dosis de infantilismo y motivados por la frustración. Y como tales causas carecen, como se ve, de una fuerte justificación moral, el crimen cometido resultará estúpido e incluso innecesario a los ojos de cualquier observador mínimamente imparcial.

CANCER: Dentro del terreno de la astrología no resulta extraño tropezar con un matricida en el nativo de Cáncer. Ello le viene de la especial dedicación con que se somete a la vida hogareña, una dedicación que en no pocas ocasiones excluye de la suya cualquier otro tipo de posibilidad. El hogar es, pues, para Cáncer, el único sitio donde logra una plena identificación consigo mismo, donde logra escapar de la alienación que los demás ambientes le producen. Es, además, en su sentido físico (la casa), perfectamente equiparable al caparazón del cangrejo, para el que representa una carga y, al mismo tiempo, la muralla defensora de su propia libertad. La contradicción que todo ello encierra conduce con suma facilidad a una situación de evidente sado-masoquismo y la convierte en la motivación más inmediata de las acciones criminales del nativo de Cáncer.

El factor criminal en los doce signos del horoscopo 7

El ejemplo más ilustrativo de cuanto acabamos de decir es el de Guy Trebert, conocido por el sobrenombre de El asesino de Luna Nueva, un personaje siniestro que tuvo la desgracia de nacer en Cáncer, constelación regida por nuestro satélite, cuya influencia, como ya sabemos, es decisiva en cuanto a los determinismos internos se refiere.

Más famoso, sin embargo, es el caso del hombre lobo, tan utilizado por la literatura y el cine y tan divulgado por los diversos medios de comunicación. Cierto que se trata de un ente imaginario. Pero también lo es que en él se tipifican de manera notable esa dualidad tan característica de los de Cáncer que les hace sufrir ciertas transformaciones radicales en determinados momentos de su relación astral. La imagen de la Luna llena como símbolo irrenunciable de esa relación, así como la del ser que la padece y que, como consecuencia de ese padecimiento, experimenta la metamorfosis física y psicológica que fatalmente habrá de conducirle al crimen, constituye uno de los espectáculos clave de la actual cultura de masas. ¿Quién, por otra parte, no ha oído hablar de ese otro mutante, tan famoso y tan representativo, llamado doctor Jekyll? ¿Y quién no, de esa increíble duplicación de sí mismo, que lo convierte en el siniestro Mr. Hyde? El creador de ambos personajes (pues se trata, naturalmente, de una obra de ficción), el escritor R. L. Ste- venson, supo plasmar en ellos, o en él, según el punto de vista que adoptemos, y de forma definitiva, todo lo que de patológico y de incomprensible existe en aquellos cancerianos de manifiesta tendencia criminal.

El factor criminal en los doce signos del horoscopo 8

El exhibicionismo es una tendencia de Sagitario. Por otro lado la fría actitud ante el crimen de los nativos de Capricornio se debe a la nefasta influencia que en ellos ejerce el planeta Saturno.

LEO: Aparte de poseer un temperamente fogoso, el nativo de Leo pasa por la vida arrastrando un inevitable complejo de héroe justiciero. Siente también una gran pasión por el hogar, sobre todo en lo que se refiere a los padres y a los hijos, y es un incorregible apasionado. En concordancia con aquel exacerbado sentimiento paterno-filial, su criminalidad suele manifestar una fuerte tendencia hacia el parricidio y el infanticidio, todo lo cual, como es lógico, no es sino el producto de una actitud exageradamente proteccionista, acompañada casi siempre de un desbordado afán de protagonismo y de un persistente delirio de interpretación y de grandeza. Y es que el de Leo se cree el centro del mundo y piensa que nadie está a salvo si se encuentra fuera del alcance de sus propios consejos y de su anormal paternalismo.

VIRGO: ¿Cuál es el crimen que le corresponde a un ser que, como el de Virgo, se caracteriza por el cuidado que pone en la realización de todos los detalles de su vida? Ninguno, desde luego, que no esté a la altura del temperamento minucioso y aséptico, frío y cerebral que posee. Las acciones del Virgo delictivo -y no olvidemos que en este apartado sólo hablamos de casos anormales- son, en efecto, aquellas que resultan de un complicado juego de relaciones y de encadenamientos, juego que, además, lo llevará a encontrar razones extraordinarias y «especiales» para justificarse y hasta para asimilar su delito como algo natural y necesario.

LIBRA: Como Libra es el signo que rige las uniones afectivas, tanto las matrimoniales como las amistosas, el crimen de aquellos nativos suyos que presentan los necesarios rasgos patológicos suele tener como base el descubrimiento de secretos mutuos que aumentan la tensión emocional y originan el rompimiento definitivo del grupo en el que se produzca.

Hay que decir, sin embargo, que, en general, el crimen del nativo de Libra casi nunca constituye un hecho de carácter individual, aun cuando lo parezca.

En realidad, se trata de acciones tremendamente complicadas en las que los intereses, los afectos, los escándalos y las pasiones inconfesables, sin olvidar la presión incensante de los celos, producen un laberinto inextricable y una trama casi policíaca de sentimientos encontrados.

Cuando tienen lugar, y sin que para ello sea necesario considerar las circunstancias, no falta ni en su forma ni en su contenido el «toque» libránida que las diferencia de otras más o menos afines. Este «toque» se hace evidente, sobre todo, en lo que, no sin cierta presunción teatral, podríamos denominar puesta en escena, el crimen en sí mismo que, como toda representación, será lo más cuidado y lo menos desagradable posible. Esta última circunstancia sirve para descubrir, por muy inverosímil que parezca, el carácter real del asesino, pues, en efecto, el de Libra detesta tanto la vulgaridad y el mal gusto que hasta en lo más ingrato y desagradable de sus acciones se siente obligado a poner un sello de sublime distinción.

ESCORPION: Lo trágico y enigmático de escorpión es que, siendo un signo de muerte, es igualmente aquel bajo cuya influencia se produce el mayor número de suicidios. Se trata, como apuntan todos los que han dedicado sus esfuerzos al estudio de esta particularidad, de una auténtica autodestrucción. Lo que, sin embargo, nadie conoce con exactitud son las verdaderas causas de tal comportamiento.

¿Es todo ello un resultado de la casualidad? ¿Estamos frente a un caso de inevitable fatalismo? La verdad es que ni una cosa ni otra, pues aunque todavía no se ha llegado a una conclusión definitiva, las investigaciones realizadas parecen demostrar que esa autodestrucción proviene muy probablemente de la influencia mutativa, de total metamorfosis, que el planeta Plutón. junto con Marte, destructor y fatal, ejerce sobre el signo del cual es subregente, como ya sabemos.

Pero no nos quedemos aquí. Recordemos que Escorpión es, además, el signo de los detectives y de las mujeres fatales (tipo Mata-Hari), tan celebradas por el cine y la literatura y que, en consecuencia, tanto como los desenlaces trágicos, condiciona una cierta proyección vital de signo negativo. Dicho todo lo cual, y sabiendo que lo obsesivo, la posesión, la tenacidad y una fuerte propensión a todo lo sexual, así como una necesidad casi morbosa de desprenderse de sus propias tensiones, forman parte del nativo de Escorpión, nada tiene de raro que el crimen represente para aquél una autentica y necesaria liberación. El Raskolnikoff de Crimen y castigo, la genial novela de Dostoievsky, es un ejemplo más que ilustrativo, por pertenecer al signo que nos ocupa, de lo que acabamos de decir.

El factor criminal en los doce signos del horoscopo 11

SAGITARIO: Las risueñas características de los de Sagitario, por un lado esencialmente alegres y, por otro, amantes de la justicia y de la religión sin fanatismos, hacen que su crimen tenga mucho de improvisado, de inevitable, como si la culpa de todo la tuvieran las circunstancias y no ellos mismos.

¿Quiere esto decir que el nativo de Sagitario está libre de culpa, que comete su delito bajo una especie de enajenación, sin darse cuenta de lo que hace? No; evidentemente, no. Lo que pasa es que Sagitario es un signo poco criminaloide y este rasgo determina la proyección vital de los que nacen bajo su influencia. Más que al delito, a la transgresión de unas normas legales, aquéllos tienden a la aberración, que aunque en cierto modo pueda identificarse con lo anterior tiene siempre un grado de anormalidad psíquica mucho más elevado. La pederastia, la homosexualidad, el exhibicionismo, íntimamente relacionado con el exilio de Mercurio en Sagitario, constituyen sus principales desviaciones.

No ha de pensarse, sin embargo, que tales particularidades, realmente nimias si se las compara con las de otros signos, carecen de explicación. Ni mucho menos. La astrología sabe perfectamente que sus causas residen en el hecho de que su planeta regente, Júpiter, representa la Justicia y el Bien, es decir, todo lo contrario de lo que sirve para definir los actos delictivos.

CAPRICORNIO: Saturno, que rige a Capricornio, embajador del invierno, escuálido y huesudo, es el planeta de la muerte. Así nos lo recuerda el anciano que lo representa, portador de una clepsidra con la que escruta el tiempo y de una hoz inexorable y exterminadora. Capricornio, por su parte, se identifica con el décimo sector zodiacal, sede del éxito social y de la política, detalle de suma importancia en cuanto que nos hace comprender con exactitud a los que nacen bajo su influencia. Estos, en efecto, sienten una fuerte atracción hacia todo aquello que, de una forma u otra, se halle vinculado a las tareas de organización y de conducción de las sociedades a que pertenecen, y sus crímenes, que es lo que por ahora nos interesa, participan, en consecuencia, de esa atmósfera gélida, misteriosa y sórdida, tan típica del planeta de los anillos.

ACUARIO: Este signo, aéreo e intelectual, pero también espasmódico y nervioso, y en ocasiones amorfo y cerebral, está directamente representado por Urano, el planeta de la separación, desorganizado y caótico como ninguno. Todos estos elementos se añaden a la fijeza típica del signo para producir en el nativo correspondiente situaciones de auténtica obsesión, por lo demás casi siempre carentes de base. El acuariano piensa, por ejemplo, que existen circunstancias, producto, sin duda, de sus delirantes interpretaciones, en las que se encuentra íntimamente implicado y respecto a las cuales debe actuar firmemente. Siendo así, ¿puede extrañar, acaso, que sus crímenes estén siempre motivados por situaciones triviales, en las que el triángulo amistad-amor-juego desempeña un papel importante y decisivo? Desde luego que no. Y menos cuando sabemos que no hay nada que un acuariano ame tanto como su libertad y su independencia y que todo lo que atenta contra esta situación ( y no olvidemos que lo que más nos ata suele ser lo que más cerca se encuentra de nosotros) se convierte en el blanco perfecto para sus posibles disponibilidades criminológicas.

El factor criminal en los doce signos del horoscopo 5

PISCIS: Los piscianos de polaridad negativa están regidos por el Neptuno de las drogas, de los estupefacientes y de las motivaciones aberrantes y abisales. Y nótese que hablamos de polaridad negativa, pues cuando su aspecto planetario es bueno, Neptuno actúa de manera diametralmente opuesta y produce la inspiración, la espiritualidad, el sentido de la música, las facultades parasicológicas y poéticas, amén de un largo etcétera de excelentes cualidades.

No será, pues, difícil comprender que el crimen pisciano, impregnado de motivaciones sadomasoquistas, constituye un auténtico ejemplo (je aberración y de morbosidad, además de ser el fruto de una delirante confusión de matices emocionales. Los instintos insondables, las situaciones insoportables, la eterna insatisfacción, la confusión y el permanente caos interior de la fase negativa pisciana, conducen a él con pasmosa naturalidad y arrastrando siempre el pesado lastre del homosexualismo, de las drogas y de todo lo que, en definitiva, tienda a evadir el enfrentamiento directo con la realidad.

La inhibición irresponsable, la inseguridad interior ante las acciones externas, las frustraciones por falta de conexión con el entorno, son las principales culpables de que los piscianos se desvíen del camino normal y se adentren en el mundo fantasmagórico de las determinaciones patológicas y delictivas, como pueden ser los atentados contra sí mismos, el uso de venenos o los homicidios «fallidos».

Fuente: este post proviene de  http://tarotybrujeria.com donde puedes consultar el contenido original.

¿Vulnera este post tus derechos? Envía una notificación de una presunta infracción de derechos. También puedes hacerlo a través de nuestro formulario de contacto.

Related Articles

About author View all posts

comidaquesana

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies